Alejandra Gandía-Blasco Lloret: “¡La vida es sueño!”

La Subdirectora creativa y de comunicación del Grupo Gandia Blasco y Directora Creativa de Diabla Outdoor ha estado vinculada desde pequeña al diseño y a la creatividad. Ha sido la libertad con la que ha crecido la que le ha permitido configurar su propia historia, su vida y sus obras. A través de las palabras que me concede en esta entrevista viajamos, recorremos sitios, observamos paisajes y nos detenemos en lugares frondosos para jugar, imaginar, reflexionar y crear.

Alejandra Gandía-Blasco Lloret en la casa Gandía Blasco, 2020

ENTREVISTA

-¿Cómo eras de pequeña? ¿Cómo fue tu infancia? ¿Siempre estuvo relacionada con la empresa familiar?

Introvertida, me encantaba dibujar, construir juguetes con palos, piedras, plásticos, maderas, lo que encontrara en el suelo del patio del colegio. Gracias a mi abuela disfrutaba con la naturaleza y los animales, y solía inventar aventuras con mis primos en los pinares de la finca de mis abuelos.

Fue una infancia normal, muy vinculada a mi abuela. Solía jugar al escondite en la fábrica de mi abuelo con primos y amigos, lo recuerdo sentado en su oficina comprobando la calidad de los hilos que en aquel entonces vendía con otra marca de la empresa. A mi padre trabajando en su antigua oficina y diseñando los muebles para el jardín de casa, mientras mi hermano y yo le dibujábamos un retrato, cuando nos aburríamos nos daba un lápiz. GANDIABLASCO comercializó algunos de esos muebles años después. Podría contar más, todos guardamos momentos entrañables.

-Mario Ruiz decía en un video sobre el 70º aniversario del grupo Gandía Blasco que lo más llamativo de Gandía Blasco era la unión que había entre ustedes (entre tu padre, tu hermano y tú)… Te sumaste a la empresa en 2012, ¿qué es lo que más te gusta de trabajar junto a tu padre y tu hermano? Y ¿qué has aprendido de tu padre en estos años?

Sí, el año que colaboramos con Mario Ruiz el equipo de la empresa estaba muy unido, se notaba que todos creían en lo que hacían, la cultura de empresa trascendió los productos y creo que esa pasión se transmitía, formó parte del estilo de vida GANDIABLASCO.

Está bien empezar pensando en lo que más me gusta, jajaja, la confianza para bien y para mal, la complicidad, el cariño, somos bastante distintos pero nos complementamos. De mi padre he aprendido lo que una hija puede aprender a nivel personal, que es mucho. Trabajar con él estos años ha sido una lección de vida, un continuo aprendizaje, no puedes separar lo personal de lo laboral.

La casa Gandía Blasco, 2020

-Trabajando en una empresa familiar, ¿cuál crees que es tu aportación personal? ¿En qué consideras que es más visible tu identidad?

Creo que el dueño de una empresa familiar debe saber a quién pasar el relevo y no dejarse llevar por sentimentalismos, es duro tener esa sangre fría pero al final comprendes que es por el bien de la empresa y de todo el equipo. En mi caso empecé en las áreas más relacionadas con mi formación, diseño y comunicación, y con los años fui asumiendo más responsabilidad. Mi aportación personal está siempre muy ligada al esfuerzo de todo el equipo.

El alma de la marca GANDIABLASCO es mi padre, él le dio la personalidad que tiene, basada en su estilo de vida mediterránea y sus inquietudes culturales. Lo conozco bastante bien. En ese sentido aporto mi punto de vista dando continuidad a la identidad de la marca en diálogo con mi padre. Siento más visible mi identidad en tareas con cierta libertad creativa, por ejemplo cuando diseño, selecciono colores, composiciones para fotos de imagen, tratando con diseñadores, y en la dirección creativa de Diabla, la nueva marca del grupo.

Plisy, diseño de Alejandra Gandía-Blasco Lloret para Diaba outdoor, 2020

-¿Cómo hay que ser, qué aptitudes se debe tener para dirigir una empresa?

No lo sé, no la dirijo. Según lo aprendido estos años se requiere de muchas cualidades, sobre todo humanas ya que diriges a personas, las aptitudes profesionales son obvias.

-Diabla surgió por su espíritu nómada, un mobiliario fresco, informal, ¿Qué nos puedes contar acerca de este perfil de cliente?… Recuerdo una edición de Swab Barcelona, explicaron que existía un nuevo perfil de comprador de arte, una persona joven de unos 30 años viajero, creativo, abierto al mundo… ¿Para ti en el mobiliario de diseño sucede algo similar?

El perfil de cliente puede ser cualquiera que le inspire la marca con un nivel adquisitivo medio, pero también hay demanda para proyectos contract (hoteles,cafeterías, oficinas…) conceptualmente frescas e informales. Según hemos estado analizando estos años, la marca resulta inspiracional a personas de cualquier edad, sobre todo a mujeres y a las generaciones Z e Y, aunque el perfil del comprador que adquiere nuestros productos de momento está más en la horquilla de los 30-65 años.

Suelen ser personas cultas e inquietas, que disfrutan del diseño, el arte, cine, teatro, la música, de cualquier producto o manifestación cultural, y cuya vida no está tan vinculada al hecho de poseer una casa, pueden vivir de alquiler en espacios pequeños, son más nómadas, no tan preocupados por el hogar sino por vivir puertas afuera. Si creo que sucede lo mismo con el comprador de arte de unos 30 años, creo que son exigentes, buscan ideas, conceptos materializados en piezas exclusivas, ya sea arte, diseño o cualquier otro tipo de consumo cultural.

Colección Valentina, Diabla Outdoor, 2020

-¿Qué mensaje le darías a los diseñadores jóvenes que quieren hacerse un lugar en el sector?

Que nunca pierdan la curiosidad y traten de ser auténticos y realistas, cualquier proceso creativo requiere de un aprendizaje interdisciplinar, descubrir las cosas como si fuera la primera vez, siempre con actitud de aprendizaje, con tenacidad, para cultivar su capacidad crítica y no perderse uno mismo.

-Parte de tu historia tiene que ver con tu historia paterna, la de tu abuelo y tu padre… Quería saber si podía preguntarte por tu madre… lo que quieras contar sobre ella, ¿qué parte de ella tienes en tu propia historia personal?

Claro, mi madre no está vinculada a la empresa, nunca lo ha estado, es una persona que admiro mucho, por hablar de algún tema relacionado con los comentados, de ella he aprendido bastante sobre moda por ejemplo, le apasiona y su sensibilidad por el color y la armonía de las proporciones.

-Estudiaste Historia del Arte, eres fotógrafa, artista… En tu primera exposición en Valencia (2018) hablabas de la necesidad de “registrar”… Además del registro del color plasmado en las fotografías, ¿qué importancia tiene el registro en tu vida? ¿Qué otros momentos de tu vida tienes guardados en tu memoria?

Sí, no sé si soy artista pero estuve experimentando con el color a través de la fotografía de paisaje y surgió una línea de trabajo experimental que me llena mucho, la considero muy personal, en ello estoy durante el tiempo libre. Aborrecía pintar bodegones de botellas Fairy en las clases de pintura de la facultad, y descubrí que prefería mezclar colores en la paleta antes que pintar el lienzo. En la paleta los colores están vivos, el matiz cambia en continuo movimiento, con la pincelada más sutil. Los principios físicos de la luz natural desde Newton describen que es la suma de todos los colores, bases que estudiamos en Primero de Pintura.

A través de la fotografía y años de experimentación, desde que me compré la primera cámara a los 14 años, hasta que hice un curso especializado sobre el Color en la Universidad Saint Martins de Londres, y cursé fotografía en la Facultad de Bellas Artes de Valencia, descubrí esta línea de trabajo. En este caso con el móvil registro la luz de cualquier lugar según unas condiciones climatológicas concretas, latitudes exactas y momentos del día que no vuelven a suceder, ya que la luz permuta continuamente. Para mi son un registro abstracto de los mejores momentos de mi vida.

El color de la primera luz, Alejandra Gandía-Blasco Lloret, 2020

-¿Te gustaría compartir otros aspectos de tu vida? Además de que tienes dos conejos hermoso y cariñosos, ¿estás en pareja? ¿Qué otras cosas te gusta hacer en tu vida?

No busco pareja. Los animales me encantan sobre todo en libertad, Hipo y Bolita viven en cautividad pero felices en una terraza bastante amplia. Ufff, desconecto mucho con el deporte y con mis amigos, caminando por calles desconocidas y en plena naturaleza, el mar, viajar… me apasionan los lugares fríos de clima temperamental. También me encanta visitar exposiciones de arte, el cine lo disfruto mucho, pasear por librerías y ojear las novedades de los libros de crítica sobre sociología, diseño, arte, arquitectura, filosofía… paso un buen rato leyendo prólogos y decidiendo con cuál me quedo, prefiero ir sola por no martirizar a mi acompañante.

¿Cómo te imaginas de aquí a unos años? ¿A dónde te gustaría llegar?

¡Uf! me encantaría saberlo, aunque quizás no. Tengo ambiciones, pero no las antepongo al hecho de ser feliz con lo que consiga, sin pretensiones.

¿Cuál es tu sueño?

¡La vida es sueño!

Parte de sus exposiciones, Alejandra Gandía-Blasco Lloret
Fotografías de viajes, Alejandra Gandía-Blasco Lloret, 2020
Personas, paisajes, Alejandra Gandía-Blasco Lloret
Paisajes, animales, fotografías de Alejandra Gandía-Blasco Lloret

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