UNA CASA DE CAMPO EN DINAMARCA

Más luz y más espacio fueron las claves de la reforma de esta antigua casa situada en los alrededores de la capital danesa; los suelos y las paredes se pintaron de blanco, también se abrieron nuevos vanos y claraboyas que permitieran el paso de la luz y realzaran la sensación amplitud. En la decoración se usaron vigas de madera y varias piezas de mobiliario en madera natural que además de romper la monocromía aportan a los espacios interiores un aire rústico muy acorde con el entorno de la casa.


Imágenes:  fotografías, Pernille Kaalund; estilismo, Lotte Moliin vía Homelife
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