6 claves para sacar brillo a las superficies

Claves para para sacar brillo a las superficies devolverle el esplendor y viveza a tu hogar

Las superficies y muebles del hogar son los elementos que dan forma al entorno, definiendo y proyectando nuestro estilo. Desafortunadamente con el pasar de los años es probable que los mismos vayan perdiendo el brillo que los caracteriza, producto de daños mínimos y continuos en material.

Para solucionar este inconveniente, existe una gran variedad de productos y tratamientos que podemos emplear para sacar brillo a las superficies y dejarlas como nuevas. Esto considerando que cada elemento debe ser trabajado correctamente para obtener los mejores resultados.

La clave para sacar brillo a nuestros muebles y devolverles la belleza a las superficies está en aportar a cada material justo lo que necesita, ya sea madera, mármol, cerámica, metal o cristal. Por lo que, el día de hoy te traemos algunos consejos de cómo y con que debes tratar cada elemento del hogar para obtener una estancia agradable y deslumbrante.

¿Cómo sacar brillo a las superficie de nuestra casa?

Revitalizar las superficies de madera

Los elementos fabricados con madera aportan una calidez increíble a nuestros espacios, dotándolos con la nobleza y brillo que caracteriza a este material. No obstante, la madera a pesar de ser resistente en su interior, gracias a las fibras que la componen, tiene una superficie bastante delicada que requiere de varios cuidados y mantenimientos.

La principal causa de la pérdida del brillo de la madera son los pequeños rasguños que a simple vista no se aprecian, sin embargo, a largo plazo estos comienzan a manifestarse como zonas mates y sin luz. Para sacar brillo a las superficies de madera es recomendable emplear abrillantadores naturales o sintéticos de base acuosa. Además, es importante no utilizar productos a base de cera o silicona porque terminan dañando y oscureciendo aún más la madera.

En el caso de mobiliario sumamente maltratado, lo ideal sería lijar el material y barnizar nuevamente, dependiendo siempre del grosor de la capa externa de nuestra madera. Esta solución a pesar de ser más drástica y dificultosa permite dejar nuestro elemento como recién comprado.

Devolver el esplendor a las encimeras de mármol

El mármol es un material que otorga elegancia y sofisticación a cualquier estancia, sobre todo al formar parte de las encimeras de nuestra cocina. Este es un elemento bastante delicado que mezcla tonos neutros con un brillo sublime. Los elementos de mármol pueden verse afectados principalmente por exposición a sustancias ácidas y aceites a largo plazo, produciendo una gran pérdida del lustre del material.

Existen varios productos en el mercado diseñados específicamente para el mantenimiento del mismo. Tal es el caso de las ceras protectoras que logran un esplendor duradero. Sin embargo, si queremos recuperar y sacar brillo a las superficies de mármol desde nuestro hogar podemos recurrir a algunos trucos transmitidos a lo largo de los años. Uno de ellos es el de frotar con sal y una toalla húmeda las zonas más dañadas, para luego enjuagar con agua y secar.

Por otro lado, podemos preparar una solución de limpieza al diluir seis cucharadas de bicarbonato en medio litro de agua. Posteriormente, aplicamos en nuestra encimera y dejamos actuar por un periodo de cinco a seis horas, para finalmente retirar la solución empleando agua tibia.

Sacar brillo a las superficies de cerámica

Los elementos creados con cerámica tienden a ser muy duraderos y resistentes, permaneciendo a largo plazo casi inalterados. No obstante, la cerámica también puede verse afectada por nuestras rutinas diarias, perdiendo su brillo y luminosidad original.

En el caso de los pavimentos de cerámica lo ideal es mantener una limpieza profunda y cotidiana. De hecho, se recomienda emplear abrillantadores comerciales que no sean a base de aceites o ceras. Esto tomando en cuenta que la cerámica no es porosa, por lo que los productos grasos no penetran y quedan adheridos a la superficie, generando un brillo corto y una peligrosa zona donde resbalarse.

De igual forma, podemos recurrir a algunos trucos caseros para sacar brillo a las superficies de cerámica. Uno de los más empleados es el de preparar una solución añadiendo 20 gramos de bicarbonato y 50 mililitros de vinagre blanco en una cubeta de agua, para luego limpiar nuestros elementos y enjuagar. Sin embargo, esta solución puede resultar abrasiva, por lo que es recomendable no abusar y emplearlo de forma continua, ya que podría estropear aún más la cerámica.

Vidrios y espejos como nuevos

Las decoraciones y mobiliarios de vidrio o espejo son algo que nunca falta en cualquier hogar, ya sea como tope de una mesa, puertas de estantes, elementos decorativos, vitrinas, mampara de la ducha y más. Sin embargo, su belleza depende principalmente de su brillo y de la capacidad de permitir a la luz atravesarla, por lo que pueden verse fácilmente afectadas.

Para devolver la luminosidad y sacar brillo a las superficies de cristal es crucial tener una rutina de limpieza profunda de estos elementos. Para ello, es recomendable utilizar limpiacristales que integren amoniaco en su composición, ya que logran mejores resultados.

De igual forma, debemos procurar no emplear elementos de limpieza que puedan rayar y estropear el cristal. En este sentido, los especialistas aconsejan utilizar gamuzas especiales de vidrio o paños de cuero. Por otro lado, las mamparas de baño se ven afectadas por la cal del agua, por lo que debemos emplear un anti cal para cubrir esta superficie, ya sea comercial o casero.

En caso de necesitar un anti cal con emergencia, podemos realizar uno en casa al mezclar agua, vinagre blanco y alcohol. No obstante, la mayoría de los productos comerciales ofrecen mejores resultados y suelen ser menos abrasivos.

Sacar brillo a las superficies de cromo y metal

Los objetos con acabados metálicos y cromados destacan mucho por el brillo que estos brindan a los espacios. No obstante, sin un tratamiento oportuno a largo plazo los mismos pueden perder su reflejo, tornándose mates y secos. El cuidado va a depender del tipo de elemento y del área del hogar donde se encuentre.

En el caso de los grifos, al igual que las mamparas de vidrio, tienden a acumular cal del agua a su alrededor. Para ello, debemos limpiarlos a profundidad con una toalla de microfibra y una mezcla de agua y vinagre semanalmente.

Por otro lado, en el caso de los pomos y picaportes lo recomendable es limpiarlos con una tórula de algodón impregnada en alcohol. Este último no solo permite sacar brillo a las superficies metálicas, sino que además actúa como desinfectante de las mismas.

Recuperar la porcelana del lavabo

Generalmente los objetos de baño fabricados en porcelana, como el lavabo, la bañera y el sanitario suelen ser muy duraderos y resistentes. No obstante, los lavabos son expuestos diariamente al uso de toda la familia, por lo que a largo plazo pueden verse afectados y dañados por manchas formadas de restos de pasta dental, jabón, cremas y más.

Para su limpieza, lo recomendable es no utilizar estropajos ni esponjas rígidas o abrasivas ya que pueden rayar y dañar la porcelana. Una forma de sacar brillo a las superficies de los lavabos de este material es aplicando una pasta de sal y trementina, dejándola actuar por algunos minutos, para luego limpiar con abundante agua caliente y jabón.

Finalmente, es importante destacar que el cuidado rutinario y un adecuado uso de nuestros elementos es indispensable para que estos conserven su esplendor. De igual forma, si por alguna razón percibes que algún mobiliario o superficie se está dañando o perdiendo su brillo, el actuar de forma inmediata podría hacer la diferencia.