Estufas y cocinas de leña, calor de hogar

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Estufas y cocinas de leñas son una solución fantástica para casas de campo, pero también para viviendas urbanas, ya que se adaptan a la perfección a decoraciones contemporáneas. Estos aparatos lo impregnan todo con su olor a madera y además resultan ser un sistema de calefacción natural y “sostenible”.

Desde el punto de vista estético son muy atractivas, con un diseño vintage que recuerda los bellos modelos antiguos, aunque hay diseños de líneas muy modernas. Se fabrican en hierro fundido y en acero.

Instalación de estufas y cocinas de leña

Fuente: Ludlow stoves

La instalación de estufas y cocinas de leña no es complicada, aunque resulta recomendable que la lleve a cabo un instalador autorizado. Es fundamental en ambos casos que el espacio donde se vaya a colocar esté bien ventilado y disponga de una salida de humos al exterior lo más recta posible. Es decir, que la tubería de evacuación a la calle no forme codos de 90º, para facilitar al máximo correcto funcionamiento.

Funcionan también de forma similar a como lo hacían antiguamente, aunque la tecnología  las ha convertido en aparatos mucho más seguros y eficaces. El hogar, que es donde se coloca la leña para su combustión, está cerrado con una puerta de cristal que permite ver el crepitar de las llamas y toda su magia. En el caso de las cocinas de leña, la superficie sobre la que se cocina suele estar fabricada de chapa o de vitrocerámica.

Material de fabricación: hierro o acero

Estufas y cocinas de leña suelen estar fabricadas, como antiguamente, en hierro fundido, un material resistente y duradero que tarda en calentarse pero mantiene y emite ese calor durante mucho más tiempo (inercia térmica), incluso cuando los aparatos han sido apagados.

También pueden ser de acero. Los aparatos fabricados en este material son más ligeros y funcionan al contrario que los de hierro, es decir, se calientan antes y se enfrían también antes. Además, este tipo de estufas suele llevar el hogar reforzado con un material refractario para mejorar su capacidad térmica.

Por último, las estufas de leña de hierro fundido calientan por radiación directa, de forma mucho más intensa, mientras que las de acero lo hacen por convención. ¿Qué quiere decir esto? De manera resumida: el aire frío que entra en la estufa es calentado en el interior y emitido ya caliente al exterior.

Por último están las estufas de doble combustión. Los modelos dotados con esta tecnología son muy seguros y ofrecen un alto rendimiento (usan también los gases generados en una segunda combustión en una segunda cámara) antes de salir por el tubo al exterior. Por eso las emisiones de gases y residuos son menores.

Según su potencia, así calientan

Fuente: Ludlow stoves

Las estufas y cocinas de leña calientan más o menos dependiendo de su potencia (aunque, como ya hemos aclarado, las segundas no están concebidas para esa función). Pero también intervienen otros factores que refuerzan el poder térmico de estos aparatos, como el buen aislamiento de la vivienda. No es lo mismo calentar una casa bien aislada que una que no lo está. A modo de ejemplo y solo de ejemplo, para espacios muy bien aislados basta con 0,6 kW (kilovatio) por m²: la potencia de la estufa será de 6 kW.

También depende del tipo de madera que se queme. Para las estufas y cocinas de leña, lo mejor es emplear madera de roble. El haya y el fresno van asimismo bien, no así las coníferas (pino, por ejemplo), que es mejor evitarlas. Y otra cosa, los leños no deben presentan un alto grado de humedad.

Y también cocinas de leña… guisos con sabor a madera

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Además de las estufas, también puedes encontrar cocinas cuya fuente de energía es la leña, y están pensadas específicamente para cocinar… aunque es cierto que caldean el lugar donde se instalan. Hay que dejar claro que estufas y cocinas de leña tienen funciones diferentes, aunque a veces las estufas vayan provistas de una bandeja en la que se puedan calentar platos sencillos y las cocinas puedan ofrecer una prestación calefactora.

Estas cocinas aportan un sabor muy especial a los alimentos. Un toque delicioso, al que acompaña también el olor a madera que los impregna por completo. Los asados y platos de carne no tienen igual elaborados en una cocina de este tipo.

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Las estufas y cocinas de leña tienen tanto éxito porque su principal ventaja es que dan un calor y sabor muy auténticos. Y las llamas a la vista producen calma, relajación y belleza… Son el complemento perfecto para otros sistemas de calefacción. Por todo ello son una buena elección para calentar casas de campo, pero también de ciudad.

Únicamente hay que observar las precauciones necesarias a la hora de su instalación y uso –distancia suficiente respecto a muebles, cortinas y todo tipo de elementos que pudieran quemarse.-, protección para niños y mascotas y una imprescindible salida de humos, con tubos de calidad y revisión técnica por parte de un profesional. Solo queda disfrutar del calor de hogar que ofrecen estufas y cocinas de leña.