Iris Tonies, el arte como ritual

La artista holandesa me recibe en su casa-taller del Penedés (Cataluña) para sumergirnos en el diseño de sus maravillosas piezas de cerámica.

Iris Tonies con una de las piezas que diseña, los Altares ideales para hogares, especios de yoga…

Un barco, una casa… su propia manera de hacer las cosas

Iris me recoge en la estación de tren de Villafranca del Penedés y, desde allí, emprendemos unos minutos en coche hasta Mas els Igols – Art Lodge & Retreat (Torrelles de Foix) donde tiene su residencia y taller. Iris Tonies y su pareja, Arnout Krediet, compraron hace unos años una antigua masía en el Penedés en la que viven junto a sus hijos.

En el coche nos ponemos al día y conversamos sobre muchos temas, uno detrás de otro. Llegamos a la casa, entramos. Se siente el calor de hogar. La vivienda me deslumbra por su simple pero profundo encanto. En el comedor, una larguísima encimera de madera recuperada y acero sirve de apoyo para dejar mis cosas y tomar un café antes de encender mi grabadora.

Sobre la vivienda, Iris Tonies cuenta que ellos mismos se han encargado de remodelarla. “La casa es parte de cómo lo hacemos”, dice Iris tras darme la bienvenida Arnout y uno de sus hijos que estudia allí. Con la ayuda de amigos, la pareja ha rediseñado el sistema de agua, energía y calefacción… “No es complicado… bueno, para nosotros… es como lo hacemos”. Es su manera de vivir la vida. El espacio tiene pocos muebles, hay bastantes plantas. Una gran lámpara de techo diseñada con el material de las velas de barco y un collar gigante creado por Iris de evidente reminiscencia marina adornan el espacio junto a otras piezas de cerámica autoría de la artista.

La artista en su casa, en la pared uno de los collares que ha diseñado

Y es que la pareja de holandeses viajó por todo el mundo y durante doce años vivió en un barco situado en el Port Vell de Barcelona. De esa parte de su vida, me dice Iris que lo que más le gustó fue que en el barco,”todo era más más práctico e íntimo, todo era compartido, el entrar y salir de amigos”, la vida fluía como las olas del mar.

Pero, hace unos años, el hecho de establecerse en tierra firme los motivó y decidieron continuar un nuevo capítulo en sus vidas en un paisaje y entorno diferente. Así se hicieron con esta antigua masía, rodeada de viñedos, con amables vecinos, donde Iris tiene su taller de arte y donde disponen de un bellísimo alojamiento para recibir a artistas y ofrecer seminarios de coaching.

En la imagen, una de la lámparas diseñadas con velas de barco, Iris Tonies

Materializar los sentimientos en piezas que significan

Antes de dedicarse de lleno a la cerámica, Iris se movió como artista en el mundo de la moda, trabajando con materiales como tejidos, texturas diversas o, incluso, plásticos. “Siempre he buscado el valor emocional de los materiales. Me considero una artista independiente y por consiguiente, hago lo que siento. Desde hace diez años estoy más centrada en la cerámica”, expresa.

De estas piezas y de su deslumbrante belleza son las que vengo a conocer. Al respecto Iris explica: “Crear arte para mí es una forma de ritual. Mi trabajo es muy parecido a un reflejo de dónde me encuentro en ese momento en la vida. Antes eran las experiencias de la vida en el barco, ahora es el empoderamiento femenino….”

Piezas de cerámica,

“La primera pieza en cerámica que diseñé fueron los Altares. Los he diseñado para crear espacios hermosos en casa donde puedes meditar o detenerte un momento y parar de tus rutinas. Son piezas que crean un lugar destacado en los espacios y que se integran a la vida de las personas para hacerlas más fluidas”.

“Los diseños tienen símbolos que no son abstractos, son pequeños corazones, flores, pájaros… son la materialización de sentimientos convertidos en símbolos simples”.

“Siempre necesito espacio para conectar con el trabajo”, añade Iris para explicar, después, que no sólo diseña piezas propias de edición limitada sino que, además, recibe peticiones de clientes particulares. La mayoría de ellos son internacionales.

Tras los Altares continúa toda una serie de piezas de cerámica decoradas por la artista de manera manual, una decoración “muy intensa” como ella define. Son las propias manos de Iris las que moldean cada detalle de cerámica en una ceremonia que transforma, significa y rinde culto a la belleza. “Las piezas de cerámica son una forma de expresar pero también de compartir qué sientes y cómo te sientes”, dice al respecto.

El estudio de la artista

El lenguaje universal de la belleza

Pasamos a su taller. Una luz hermosa y clara entra por sus ventanales. Una colección de chaquetas diseñadas por Iris luce en un rincón. En una amplia mesa de trabajo con caballetes reposan a modo de libro una cantidad de bocetos y dibujos. Iris me los muestra para explicarme y enseñarme que en ellos registra los pasos iniciales y las inspiraciones primarias que dan forma, después, al proceso de creación de las cerámicas. Una libreta con apuntes, una estantería con piezas ya terminadas y otras en proceso, una vitrina con objetos especiales…

En una pared observo más dibujos e imágenes de mujeres con joyas contundentes, recargadas, “ricos en forma y en lenguaje”, dice Iris. “Me gusta pensar en cómo estas reinas, en como María Antonieta pensaba, diseñaba… me gusta usar esto en mi arte”.

“Hace un tiempo me interesé, a modo de inspiración, por el diseño de joyas indias pero después empecé a ver que estos patrones de diseño aparecían en diferentes culturas, en las joyas holandesas… Es el lenguaje universal de la belleza y siento que este es el lenguaje que hablamos, un nivel mucho más profundo del que comprendemos”, expresa para ya despedirnos.

Más info en su web o Intagram

Serie de chaquetas diseñada por Iris Tonies

Iris Tonies, Penedés, 2020
Familia, Iris Tonies
La casa-taller está rodeada de viñedos,

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